Cuánto cuesta una incidencia

 

El coste de una incidencia de calidad no es solo el de la unidad no producida: hay que añadir todo lo que puede implicar después.

En una industria alimentaria, un defecto de calidad no detectado al final del proceso puede escalar rápidamente a un problema serio para la empresa.

Un defecto de sellado, un error de etiquetado, un cuerpo extraño visible o una incidencia de calidad no tienen por qué afectar solo a una unidad concreta, sino que pueden comprometer un lote completo, activar una investigación interna, generar costosos reprocesos, causar reclamaciones o derivar en penalizaciones comerciales.

Muchas veces, el impacto de una incidencia se calcula pensando solo en el coste del producto rechazado por tu cliente, pero el coste real es muy diferente y depende de todo lo que ocurre después:

  • Devolución de lote, alteración de la planificación de producción, reprocesos
  • Destrucción de un lote, costes de destrucción, reposición y de transporte
  • Reclamaciones, penalizaciones, tensión con el cliente, pago de multas
  • Pérdida de confianza del cliente, perdida de contratos, prohibición de exportación
  • Impacto negativo en la imagen de marca, perdida de reputación, viralización de noticias de escándalo alimentario

Por eso, la inspección de calidad no debe entenderse sólo como un coste técnico, debe entenderse como una herramienta para reducir riesgo económico, operativo y comercial.

Los equipos INSPECTRA ayudan a reforzar el control de calidad mediante inspección automatizada en línea, detectando incidencias antes de que el producto salga de planta y reduciendo el riesgo de que el problema llegue al cliente o al consumidor.

  • Plásticos y otros cuerpos extraños visibles
  • Anomalías de calidad
  • Sellado.
  • Etiquetado.
  • Lote, fecha y códigos.

La pregunta no es cuánto cuesta inspeccionar. La pregunta es cuánto puede costar no detectar una incidencia a tiempo.